
De partida, ofrezco mil disculpas a los lectores por el retraso de este reporte (acabo de llegar de la oficina), y por el hecho que no hayan fotos del espectáculo en sí mismo (apurado, para llegar a la hora, dejé la cámara en la guantera del auto).
Dicho esto, debo señalar, en un grosero ataque de autorreferencia que puede criticar en los comentarios, que una de las razones por las cuales escribo sobre soundtracks en este humilde pero empeñoso pasquín virtual es por la capacidad que tienen las bandas de sonido de transportarnos a las películas mismas, y de lograr una suerte de doble emoción, tanto por la música en sí misma, como por los recuerdos que evocan.
Eso fue precisamente lo que ocurrió anoche en el Parque Bicentenario de la comuna de Vitacura: más de 10 mil espectadores -algunos de los cuales tuvieron que presenciar el espectáculo de pie- vibramos con la música y los recuerdos de obras maestras del cine, conducidas por su creador, el Maestro Ennio Morricone. De su labor ayer en el escenario, sólo puedo señalar que la música se expresa a través de sus manos y su batuta con una sutileza que sólo los entendidos comprenderían en su plenitud.
Probablemente, más del 60% de la asistencia a tan magno evento (en el que me incluyo) no conoce la integridad de las obras del Maestro, asociándolo sólo a las más conocidas: las bandas sonoras de La Misión, Cinema Paradiso, y El Bueno, El Malo y El Feo. Sin embargo, piezas musicales pertenecientes a películas como Érase una vez en América, y la miniserie Marco Polo lograron emocionar al público tanto como las obras más conocidas.
El frío y el viento de la noche fueron por momentos olvidados ante una Orquesta Sinfónica de Roma que cumplió su tarea con distinción, y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, que hizo una presentación sólida, dando cuenta del talento de sus integrantes, su director y arduas horas de ensayo.
Destaco más la labor de las voces que la de la orquesta, no sólo porque sean chilenos sino porque, pese a los problemas de sonido, fue posible notar la precisión en cada una de las notas interpretadas. Asimismo, la labor del coro junto a la imponente actuación de la soprano Susanna Rigacci hicieron que en instantes la perfección de la Orquesta pasara a un segundo plano. De estos últimos, destaco la sección de vientos (en particular los cornos y el fagot) y las percusiones (sí señoras y señores, pueden haber una batería , un bongó y unas congas en una orquesta sinfónica).
Evidentemente, una actuación tan poderosa no podía quedar sin agradecimiento. Es así que el Maestro accedió a tres bises, cuidadosamente elegidos del repertorio ya interpretado para que el público no se fuera con gusto a poco. Se podrá criticar falta de preparación de más repertorio, pero finalmente en los bises se interpretaron -para decirlo en términos populares- “puras sandías caladas”.
Para terminar, reitero la labor del Coro y la Soprano como puntos altos, cuestiono un poco la organización por el caos con las invitaciones y por los problemas de energía a lo largo de la presentación (las luces parpadeaban cuando había sonidos demasiados altos, o puntos con todos los instrumentos), y agradezco la oportunidad de tener acceso gratuito a presentaciones como ésta.
Como aspectos a mejorar, la ubicación (un evento tan masivo no puede quedar tan “a tras manos” y con tan pocas vías de acceso) y la carencia de estacionamientos públicos. Como último punto, repudio a quienes se fueron del Parque Bicentenario antes que terminara el concierto, perdiéndose los bises y los merecidos aplausos al Maestro, todo por no sufrir un atochamiento vehicular que nunca existió a la salida.













Por Sebasfunk - Mar 21, 2008 | Responder
Igual lo vi por el 13 cable y era bastante molesto el asunto de las luces se notaba demasiado. Me deleité en directo y la repetición, aunque esta última no fue completa.
Encontré una falta de respeto que la gente se fuera antes de que terminara la música. Signo de poca cultura y de que realmente no estaban ni ahí con Morricone, fueron sólo porque les regalaron la entrada.
Aguante compareeeee, Pascual!!!
Gracias por el reporte. Cinesfera crece con estas cosas!!!
Por Jose Luis - Mar 24, 2008 | Responder
Estuve ahí y fue genial..
el sonido, no de los mejores (al parecer, el sonidista no sabía mucho de amplificar orquestas), y algunos temas molestsos (las luces, la pésima educación de quienes se fueron antes), pero en si el concierto, genial