
De verdad que iba con toda la disposición a que me gustara Mirageman. Desde que empezó su campaña viral a manos de GOU!, crearon un ambiente ideal para un superhéroe con carisma y debo decir, que se transformó en mi amigo personal. Por eso, salí con una sensación rara después del cine, algo similar a cuando a un amigo le va mal en la PSU y uno empieza a buscar el lado positivo de las cosas: “no, si te podis tomar un añito”, “el puntaje no lo es todo”, etcétera.
A diferencia de muchos, Kiltro me gustó de sobremanera. Encontré genial la idea de una película de artes marciales chilena, y más aún, alabé la utilización de la ironía como recurso para suplir las deficiencias lógicas de una creación con bajo presupuesto. En Mirageman se intentó hacer lo mismo, claro que no nefastos resultados. La parodia sirve cuando la historia da para ello, pero no me cuadra cuando lo mezclas con un drama que entre los tópicos tiene a una familia asesinada y a un niño violado de por medio. Un juego de doble filo que a veces indigesta.
Lo que acrecienta este sentimiento de no-pertenencia a la trama es el concepto de cortar la cinta en capítulos. No logramos acostumbrarnos a un hilo conductor constante, si no que de improvisto cambian “la misión” y saltamos de ambiente. Es casi un hecho que Mirageman se transformará en una serie para TV, pero en el contexto “cine” no junta ni pega.
No se si amerita hablar de la actuación, ya que de hecho se puede argumentar que como es una parodia de si misma, tenía que ser sobreactuado. Pero hace tiempo no había visto roles tan desabridos como los de María Elena Swett, Arturo Ruiz Tagle y Mauricio Pesutic. Extrañamente, el único que salva es Marko Zaror (Mirageman) que siempre actúa de ser inexpresivo-reprimido y para estas películas funciona genial. Su expresión se limita a las patadas voladoras, eso se agradece.
A pesar de esto, quiero destacar dos puntos a favor que hacen de esta cinta una “arrendable en DVD”. Primero, los toques humorísticos que se viven en el transcurso de la historia. El pseudo-Robin se roba el protagonismo en varias instancias, al igual que los emails que llegan al correo de Mirageman. Además, la transformación de nuestro superhéroe es de antología.
Segundo, y lo más importante… PATADAS CON ESTILO. No se olviden que esta es una película que pretende entretener a base de PLR, y eso se logra con creces. Grandes coreografías, saltos, caídas, cornetes, etc. Todas hechas por Zaror y que le dan el toque dulce a una cinta amarga.
De todas formas, como lo dije antes , tengo esa sensación extraña de estar retando a un amigo y de tratar de encontrar las mejores cosas en el amigable Mirageman. Por eso, toda mi fe está puesta en que será una excelente serie en un futuro próximo.













Por Drmentebrillante - Mar 25, 2008 | Responder
JUAJUAJUAJUAJUAJUA que onda Acme, desde hace rato no concordamos en las películas.
bueno ya llegara el momento con nuestros proyectos donde ambos la encontramos pésima.