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mar
17th

The Hurt Locker: vicios pesados

Archivado en Cine, Comentarios, Noticias, Trailers | Dirigido por Guille

Vivir al límite

Sancionada por la crítica internacional como el must-see de la temporada, The Hurt Locker (Vivir al límite) es una película que incita a ser desentrañada. Ya sea para bien o para mal, la última jugada de la ecléctica Kathryn Bigelow (Near Dark, Strange Days, K-19) es de esas películas que, como reza el dicho, no dejan indiferente a nadie. Ya sea por su exquisita técnica cinematográfica – una verdadera lección de cine sobre como filmar suspenso y cine bélico, en un sólo paquete – , su peculiar mirada sobre la guerra, o sus curiosas condiciones de producción, The Hurt Locker es  imperdible.
La película inicia sin concesiones – la primera escena debe ser una de las mejores introducciones vistas en los últimos años, al  menos en el género de acción – y directamente nos pone en la piel de un grupo de especialistas en desarme de bombas en Irak, punto de vista que permanecerá casi intacto durante los 130 minutos de metraje. Es así como la película gatilla un primer mecanismo de identificación que pretende colocar al espectador en una posición privilegiada, al estilo de un inocente testigo de la tragedia. El debate que se construye entre el límite entre ficción y  realidad alcanza ribetes interesantes en esta puesta en escena, produciendo un efecto de desesperación adictiva, que es precisamente la emoción que la misma película supone poner en tensión: la guerra como una droga (la película inicia con el siguiente texto: “el ímpetu de la batalla es una potente y muy a menudo letal adicción, pues la Guerra es una droga”)

Sin ser una película estrictamente de género, la tensión logra condensarse y resolverse mediante 2 mecanismos primarios: el magnífico trabajo técnico en el área visual y sonora, y las portentosas actuaciones, particularmente el trío de actores que interpretan al grupo desarmabombas (Anthony Mackie, Brian Gegathy y la revelación de la temporada, Jeremy Renner), actores desconocidos que cumplen el cometido: narrar el contradictorio mundo interno de héroes anónimos, sometidos a condiciones que sobrepasan sus propias racionalidades. No está de más decir que fue una buena jugada elegir actores desconocidos, pero talentosos, para estos papeles.

En términos de estructura narrativa, la película se la juega por una estructura episódica, que asemeja levemente la estrategia mediante la cual se genera tensión en una serie de televisión: vamos presenciando una misión tras otra, intercalados con momentos del (bizarro) cotidiano de los soldados. Al igual que el punto de vista sobre la experiencia de la guerra, a través de esta construcción narrativa la película se sustrae de emitir juicios tajantes, dejando que la acción/reflexión se desencadene espontáneamente. Las explicaciones y reflexiones se advierten desde la misma experiencia de la guerra: no hay discursos construidos, tan solo la enunciación misma. Desde esta situación, es complicado hablar en qué grado la película apoya la guerra, o hasta que punto quiere generar un grado de empatía con el pueblo iraquí (por decir un par de preguntas apremiantes para la actualidad). Al igual que el resto de las estrategias de la película, deja el problema de la ideología a la libre interpretación del espectador, hasta cierto punto.

¿Cine de shock, o simple espectáculo bélico? ¿Una experiencia terapéutica, o panfletarismo disfrazado? The Hurt Locker es una película difícilmente escrutable, que privilegia la posición del espectador como pocas películas bélicas lo han hecho. Un film que levanta preguntas interesantes sobre la condición humana en situaciones extremas, pero que, por mucho virtuosismo técnico – característica aún más notable si se considera  el poco presupuesto con que contaba la producción –, se percibe un dejo de indiferencia, en el tratamiento del tema un deseo de no querer escarbar más allá de lo políticamente correcto. En ese sentido, el film parece un oxímoron: de una ligereza pesada cruelmente densa, y por lo mismo, adictiva. Como una piedra que cae lentamente luego de la explosión de una bomba. No obstante, debe ser vista.

 

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2 Respuestas en “The Hurt Locker: vicios pesados”

  1. Por ad1cted - mar 17, 2010 | Responder

    esta pelicula tiene mensajes subliminales.nose si a alguien mas le paso.pero ,al verla me dieron ganas de enlistarme en el ejercito :S

  2. Por Felipe - mar 25, 2010 | Responder

    Tienes razón. No entiendo porque todos encuentran tan buena esta película si es yanke hasta decir basta. Llega el típico héroe estadounidense, chorito él, rebelde y todo, desactiva bombas que nadie más puede porque él ES el norteamericano,hahhahsdasjf.
    Cómo le gana a District 9.
    Supongo que soy un misántropo que no entiende a estos yankes.

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