En principio, esta columna iba escrita en lenguaje coloquial, pero los editores me pidieron que me moderara, que entre el público lector habían mujeres y cursilerías como esa. No queda otra… si no “me adapto”, no tendré tribuna ante la injustificada discriminación positiva hacia las mujeres imperante en el mundo (que más bien es negativa, pues por ella se pierden todos los valores que desde tiempos inmemoriales han sustentado la civilización occidental). Así que, en un lenguaje más políticamente correcto, para no irritar a las suceptibles (que abundan) ahí les va. (Seguir Leyendo…)














